• 1 1/2 tazas de cacahuates pelados
  • 1/2 cebolla finamente picada
  • 2 cucharadas de aceite
  • 3 tazas de leche evaporada
  • 1/2 barrita de mantequilla
  • 1 pizca de pimienta negra molida
  • Sal al gusto
  • Hojitas de perejil, limpio y desinfectado

1. Ponga a calentar a fuego moderado, en un sartén, 1 cucharada de aceite y dore los cacahuates.

2. Revuelva constantemente los cacahuates mientras se doran, para que no se quemen.

3. Cuando estén doraditos, aparte unos 24 cacahuates, el resto póngalos en la licuadora pero todavía no los muela, sólo resérvelos allí.

4. Pique la cebolla finamente y sofríala en el mismo sartén en que se frieron los cacahuates, añadiendo 1 cucharada más de aceite.

5. Ya sofrita la cebolla, échela en la licuadora con los cacahuates y 3 tazas de agua. Lícuelos.

6. Pase lo licuado a una cacerola y añádale la pimienta, la mantequilla, las 3 tazas de leche evaporada y sal al gusto.

7. Deje que la sopa se cueza a fuego bajo unos 5 minutos: deberá quedar espesa como un atole, pero si quedara algo aguada, deshaga 1 o 2 cucharadas de fécula de maíz en 1/4 de taza de agua y añádala a la sopa para que espese.

8. Sirva la sopa en tazones de dos orejas, adornando cada uno con un ramito de perejil chino y 4 cacahuates (de los 24 que separó) en cada tazón.