• 2 bolillos duros
  • 4 cucharadas de aceite
  • 5 dientes de ajo
  • 3 cucharaditas de consomé de pollo granulado
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 2 huevos

1. Corte los bolillos en rebanadas de medio dedo de grueso.
Pele los dientes de ajo.

2. Caliente el aceite en una cacerola y dore los ajos. Sáquelos y en ese mismo aceite dore, de tres en tres o de cuatro en cuatro, las rebanadas de pan. En un plato aparte el pan frito y en otro los ajos.

3. En la misma cacerola donde frió los ajos y el pan, ponga a hervir 6 tazas de agua, el conomé de pollo, el pimentón y los ajos fritos; deje que se cueza unos 5 minutos.

4. Saque los ajos y tírelos, y añada a ese caldo el pan frito. Baje el fuego, y deje que el pan se cueza lentamente unos 15 minutos, hasta que se deshaga.

5. Mantenga caliente la sopa. Un momento antes de llevarla a la mesa, agréguele, revolviendo, los huevos batidos. Sirva la sopa en tazones de dos orejas.