• 1 taza de lentejas
  • 2 rebanadas gruesas de piña madura
  • 1 plátano macho
  • 1 jitomate maduro, grande
  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 4 cucharadas de aceite
  • Sal

1. Limpie las lentejas para quitarles cualquier piedrita o restos de tallitos secos que pudieran tener. Enjuáguelas con agua fría.

2. Licue juntos el jitomate, la cebolla y el ajo con unas 3 cucharadas de agua. Ponga a calentar el aceite en la olla de presión y cuele en ella lo licuado.

3. Fría el recaudo (recaudo=jitomate, cebolla y ajo) hasta que esté bien sazonado, es decir, hasta que empiece a separarse del aceite. Mientras tanto, corte las rebanadas de piña en pedazos de unos 3 cm de largo, y el plátano en rebanadas sesgadas.

4. Eche a la olla las lentejas y la fruta, unas 5 tazas de agua y 1/2 cucharadita de sal. Tape la olla y deje que las lentejas se cuezan de 30 a 45 minutos, según sea el tiempo de almacenaje de las lentejas.

5. Al cabo de ese tiempo, enfríe la olla bajo el chorro del agua fría, destápela y pruebe las lentejas: si están un poco aguadas, deje que se cuezan destapadas unos 10 o 15 minutos más; si por el contrario, están algo secas, añádales un poco de agua caliente.

6. En ambos casos, rectifique la cantidad de sal. Listas para servirse.