• 1 pollo
  • 1 cebolla mediana de rabo
  • 1 ramita de hierbabuena
  • Sal
  • 2 l de agua

1. Se lava perfectamente el pollo.

2. En una olla se coloca el pollo con suficiente agua.

3. Agregue la cebolla bien lavada con todo y rabo, la sal y la hierbabuena.

4. Se pone al fuego, en cuanto empiece a hervir y suelte espuma, quitarla con una espumadera, por dos o tres ocasiones hasta que veamos que ya no suelta espuma y el caldo se ha aclarado. Deseche la espuma.

5. Dejar hervir hasta que el pollo esté cocido y rectifique de sal.

6. Cuele el caldo y sirva. Puede almacenar en porciones pequeñas una vez que se ha enfriado y congelar.