• 2 tazas de arroz
  • 1 taza de aceite
  • 1/4 de cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 4 chiles poblanos
  • 6 huevos (opcional)
  • 1 cucharada de consomé de pollo granulado

1. Lave el arroz con agua muy caliente y póngalo a escurrir en un colador.

2. Mientras se escurre el arroz, caliente el aceite en una cacerola de buen tamaño y eche en él la cebolla y los ajos.

3. Cuando los ajos estén dorados, eche el arroz y deje que se fría hasta que los granos se separen y suenen como si fueran arena, pero sin llegar a dorarse. Escúrrale todo el aceite que pueda.

4. Mientras se fríe el arroz, corte los chiles en pedazos grandes, quíteles las semillas y las venas y lícuelos con 3 tazas de agua.

5. Con el arroz esté bien escurrido del aceite, échele lo licuado y 2 tazas de agua junto con el consomé. Deje que el arroz se cueza a fuego bajo hasta que esté blando y seco.

6. Un momento antes de llevar el arroz a la mesa páselo a un platón y reserve, mientras fríe los 6 huevos, de uno en uno, en poco aceite y colóqueselos encima.