• 3/4 de kg de carne de res molida
  • 1 diente de ajo machacado
  • 1 chile ancho sin pepitas ni venas
  • Sal
  • Una pizca de pimienta negra molida
  • 1 1/2 cebollas
  • 6 cucharadas de aceite

1. Ponga a calentar un poco de aceite en un sartén y cuando esté caliente meta en él el chile ancho por 1/2 minuto; sáquelo y póngalo a cocer con 1/2 taza de agua en una cacerolita o pocillo, hasta que esté muy blando.

2. Muela en la licuadora el chile ancho, con la menor cantidad de agua posible.

3. Mezcle la carne molida junto con el diente de ajo machacado, el chile ancho molido, la pimienta y sal al gusto. Deberá mezclar -como si amasara- perfectamente bien todos los ingredientes que deberán quedar totalmente incorporados.

4. Si dispone de una picadora o molino de carne, deberá de moler todos los ingredientes anteriores, sin haber molido previamente el chile ancho, ya que éste quedará molido en este proceso.

5. Divida la carne molida en 6 porciones iguales; con cada una de ellas haga una bola, ponga cada bola entre dos hojas de plástico y con el rodillo aplástela y estírela para formar un bistec muy delgado.

6. Corte las cebollas en rebanadas delgadas; en un sartén grande ponga a calentar unas 4 cucharadas de aceite y dore en él ligeramente la cebolla.

7. Para que esta se dore por igual, tape el sartén, baje el fuego y revuelva la cebolla con una palita de madera con cierta frecuencia.

8. Unos 5 minutos antes de sentarse a la mesa, fría los bistecs de uno en uno, en un sartén a fuego alto y con 1 cucharada de aceite.

9. Vaya colocando los bistecs en un platón extendido, cúbralos con la cebolla frita y llévelos a la mesa.