• 1 1/2 sobrecitos de gelatina sin sabor
  • 1 1/2 tazas de cajeta quemada
  • 3 tazas de leche

1. Eche en la licuadora, en el siguiente orden, la leche, la cajeta y la gelatina sin sabor.

2. Licue la mezcla durante 20 segundos. Pase la mezcla a una cacerola y caliéntela hasta que casi empiece a hervir.

3. Pase la mezcla a un recipiente de aluminio y métalo en el congelador, cuide que no se congele. Cuando la gelatina haya cuajado, sáquela del congelador y bátala con la batidora, o con un batidor de globo, hasta que quede espumosa.

4. Enmantequille un molde, o varios moldecitos y vierta la gelatina batida. Meta el o los recipientes al congelador por una hora o hasta que cuaje nuevamente.

6. Sumerja el molde o moldecitos en agua tibia, hasta su borde, durante un minuto y voltee de inmediato en un platón o platos individuales.