• 1 caja grande de gelatina de durazno
  • 1 mango paraíso o petacón maduro
  • 6 ramitas de hirebabuena

1. Ponga a calentar en una cacerolita 3 tazas de agua y deshaga el contenido de la caja de gelatina en 1 taza de agua fría.

2. Cuando el agua esté hirviendo, añádale la gelatina desleída en la taza de agua fría; siga revolviendo hasta que se disuelva totalmente la gelatina. Aparte la cacerola del fuego.

3. Pele el mango y corte la pulpa en cuadritos.

4. Distribuya los cuadritos de mango en 6 copas o 6 flaneritas de vidrio.

5. Llene después las copas con la gelatina de la cacerolita y métalas en el refrigerador, o en el congelador, para que cuaje más rápido, cuidando no se pase el tiempo y se congelen.

6. Al sacarlas copas del refrigerador, adorne cada una con una ramita de hierbabuena fresca.