• 6 huevos
  • 1 lata de leche condensada y la misma cantidad de leche natural
  • 1/2 taza de azúcar
  • 2 vasitos tequileros de licor de café

1. Eche en la flanera la 1/2 taza de azúcar y póngala al fuego. Sin dejar de mover la flanera, espere a que el azúcar se derrita y poco a poco adquiera color dorado.

2. Apague entonces el fuego y, moviendo la flanera con cuidado, bañe las paredes de ésta con el caramelo caliente. Deje que el caramelo se enfríe.

3. Licue juntos los 6 huevos, la leche condensada y la natural. Vacíe lo licuado en el molde con el caramelo.

4. Cubra el molde con papel de aluminio; doble la orilla del papel sobre el molde y sujete esta tapa con un cordón muy bien ajustado y atado.

5. Póngale a la olla de presión su rejilla y échele unos dos dedos de agua. Coloque la flanera sobre la rejilla y cierre la olla.

6. Póngala al fuego y colóquele la válvula cuando empiece a salir vapor.

7. A partir del momento en que la olla empiece a silbar, cuente 20 minutos.

8. Enfríe la olla bajo el chorro del agua fría, destápela y saque la flanera, quítele el cordón y el papel aluminio, y voltee el flan en un platón redondo.

9. Justo antes de llevar el flan a la mesa, báñelo con el licor de café.