• 1/2 kg de pasta de hojaldre
  • 200 g de queso tipo gruyer
  • 1 huevo

1. Estire la pasta con el rodillo hasta que tenga 1/2 cm de grueso. Córtela en 12 cuadritos iguales.

2. Corte el queso en 6 pedazos iguales y ponga un pedazo encima de cada cuadrado de pasta de hojaldre.

3. Bata el huevo y con un pincel unte las orillas de los cuadrados donde colocó el queso; tape éstos con los otros 6 cuadrados, apretando un poco las orillas para que peguen.

4. Con un cuchillo de mesa marque unas líneas cruzadas en los cuadrados de arriba y barnícelos con el huevo batido que le sobró.

5. Colóquelos en una charola para horno y hornéelos durante unos 20 minutos a 150° C (300° F) de temperatura.