• 30 tortillas chicas de maíz
  • 1 pechuga grande de pollo
  • 4 jitomates grandes
  • chile de árbol seco al gusto
  • 1 diente de ajo chico
  • 1/4 de queso fresco
  • Lechuga al gusto
  • 1 taza de crema
  • Sal
  • Aceite

1. En una olla ponga a cocer la pechuga en agua con sal.

2. Mientras se esté cociendo la pechuga, ponga a cocer los jitomates y los chiles, por unos 10 minutos aproximadamente, dependiendo del tamaño de los jitomates.

3. Una vez cocidos, sáquelos del agua de cocción y páselos a un recipiente para que se enfríen un poco, mientras pele un diente de ajo pequeño o un trocito de un diente de ajo grande.

4. Retire la piel de los jitomates y ponga a moler en la licuadora los chiles, los jitomates, la sal de grano y el ajo, con un cuarto de taza de agua, si le ha quedado la salsa muy espesa agregue otro poco de agua cuidando no pasarse ya que puede perder consistencia. Reserve.

5. Saque la pechuga y póngala a enfriar para que la pueda deshebrar, mientras lave las hojas de lechuga y póngalas a desinfectar según las instrucciones de su producto.

6. Desmorone el queso fresco con un tenedor o lo puede pasar por el rallador de queso.

7. Deshebre la pechuga, cuidando de que no se le vayan huesos, ni piel, ni cartílagos. Ponga a escurrir la lechuga y píquela finamente.

8. Ponga un poco de pollo desmenuzado en un extremo de la tortilla y desde allí enróllela para formar los taquitos, si le falta práctica puede poner un palillo, en el extremo, para que no se le deshagan los taquitos.

9. Repita el proceso hasta completar las 20 tortillas, ponga a calentar aceite en un sartén y cuando esté bien caliente, empiece a freír los taquitos de tres en tres, hasta que queden dorados y vaya poniéndolos en un platón con papel absorbente.

10. Sirva los taquitos acomopañados de lechuga, crema, queso y salsa al gusto.