• 2 pechugas de pollo
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 rama de apio
  • 1 zanahoria
  • 1 kg de calabacita
  • 14 rebanadas de pan de caja muy fresco
  • 4 huevos
  • 1/2 barrita de mantequilla
  • 100 g de queso Manchego rallado (o del tipo de queso que gratine, de su preferencia)
  • Pimienta negra
  • Sal

1. Ponga a cocer en la olla de presión, con 4 tazas de agua, las pechugas de pollo con la cebolla, el ajo, el apio, la zanahoria y la sal.

2. Deje que se cuezan unos 20 o 25 minutos.

3. Mientras se cuece el pollo, lave con agua fría las calabacitas, córteles los extremos y rállelas en crudo con la cara o el disco de agujeros medianos del rallador o del procesador de alimentos.

4. Ralle también el queso (si es que no lo compró rallado).

5. Corte la mantequilla en rebanadas delgadas y con una de ellas engrase perfectamente un molde para soufflé o un molde rectangular de vidrio refractario.

6. Enfríe la olla de presión bajo el chorro del agua fría, ábrala, saque las pechugas y póngalas en un plato; mientras se enfrían un poco, cuele el caldo.

7. Quíteles todos los huesitos a las pechugas y deshébrelas.

8. Córteles la corteza a las rebanadas de pan y acomódelas en el fondo del molde, pegaditas unas a otras de modo que formen una especie de piso.

9. Bata los huevos con la leche, póngales sal y pimienta al gusto, y bañe el pan del molde con la mitad del batido.

10. Después, sobre el pan con huevo y leche, ponga una capa de calabacitas ralladas, otra de pollo deshebrado con algunas rebanaditas de mantequilla, otra de calabacitas y una más de queso rallado.

11. Cubra lo anterior con otra capa de pan bañada con huevo y leche, y calabacitas, pollo, calabacitas y queso.

12. Prenda el horno a 200° C (390° F) y meta en él el molde con el soufflé. Deje que éste se hornee durante unos 30 o 35 minutos.

13. Llévelo a la mesa recién salido del horno.