• 6 muslos de pollo grandes
  • 8 chiles anchos, desvenados y sin semillas
  • 4 cucharadas de aceite
  • 2 o 3 dientes de ajo
  • Sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra molida
  • 1/4 de cucharadita de canela en polvo
  • 1/4 de cucharadita de cominos molidos
  • 1/4 de cucharadita de orégano molido
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 2 cucharaditas de consomé de pollo granulado
  • 1/2 kg de papitas, cocidas y peladas

1. Lave los muslos de pollo con agua fría y quíteles los cañones de las plumas que les hubieran quedado; séquelos con un trapo y colóquelos en un molde de vidrio refractario engrasado con mantequilla.

2. Quíteles las semillas y las venas a los chiles. Reserve.

3. En un sartén, caliente moderadamente 2 cucharadas de aceite y sofría rápidamente los chiles; después póngalos a cocer unos 10 minutos con 1/2 taza de agua, a fuego medio.

4. Mientras se cuecen los chiles, muela en el molcajete (mortero de cocina) los ajos con la sal, la pimienta, la canela, los cominos, el orégano, el vinagre y el aceite restante (2 cucharadas).

5. Cuando los chiles se hayan cocido y estén blandos, lícuelos con el agua en que se cocieron y añádalos a lo que tiene molido en el molcajete, mezclándolo muy bien.

6. Cubra con ese adobo los muslos de pollo que colocó en el refractario, y deje que se maceren unos 10 minutos. Mientras tanto pele las papitas.

7. Eche las papitas en el molde con los muslos de pollo.

8. Deshaga el consome de pollo en 2 tazas de agua caliente y agréguelo también al refractario, procurando que se mezcle bien con el adobo.

9. Tape entonces el molde con una hoja de papel aluminio y hornéelo a 250° C (480° F) durante 30 minutos.

10. Al cabo de ese tiempo, sáquelo del horno, quítele la cubierta de papel aluminio y está listo para servirlo.