• 2 1/2 pechugas y 2 rabadillas de pollo, cocidas y deshebradas
  • 1/4 de kg de pasta de mole de muy buena calidad
  • 2 jitomates muy rojos
  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de cocoa
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 12 tortillas
  • 1/4 de taza de aceite
  • 1 lata de leche evaporada
  • 200 g de queso Chihuahua rallado

1. Licue juntos, sin agregarles agua, los jitomates, la cebolla y el ajo.

2. Ponga a calentar en una cacerola o un sartén grande la mitad del aceite y fría en él, hasta que quede muy bien sazonado lo que licuó.

3. Agregue después a este recaudo la pasta de mole y mezcle ambas cosas muy bien ayudándose con una cuchara de madera.

4. Cuando la mezcla esté bien sazonada, añádale 2 tazas de agua caliente, la cocoa y el azúcar; mezcle bien y deje que el mole hierva unos 5 minutos. Apártelo del fuego.

5. Deshebre las rabadillas y las pechugas, pase la carne de pollo deshebrada a un platón y reserve.

6. Caliente en un sartén 3 cucharadas de aceite y pase por él, rápidamente, las tortillas. Apártelas.

7. Engrase con el resto del aceite un molde redondo de 20 cm de diámetro y 10 cm de altura, si es posible de cerámica de alta temperatura, como los moldes para soufflé.

8. Forme en el fondo del molde una capa con 5 tortillas fritas, cúbralas con la tercera parte del pollo deshebrado y bañe éste con la tercera parte del mole y, después con la tercera parte de la lata de leche.

9. Cúbralo todo con la tercera parte del queso rallado.

10. Coloque encima del queso otra capa de tortillas y siga formando el pastel con capas sucesivas de tortillas, pollo deshebrado, mole, leche evaporada y queso rallado.

11. Termine con una capa de queso. Caliente el horno a 150° C (300° F).

12. Meta el pastel en el horno unos 20 minutos antes de sentarse a la mesa, para que se caliente bien y el queso se derrita.