• 6 filetes de mero fresco, de buen tamaño (puede cambiar por filetes de pescado de su preferencia, respetando que también sean de buen tamaño)
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 poro
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Para la salsa:
  • 1 taza de hierbabuena fresca, picada
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/4 taza de vinagre blanco
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1/2 cucharadita de jengibre fresco, rallado
  • 1 cucharadita de jugo de limón

1. Lave los filetes rápidamente con agua fría, séquelos y envuélvalos, todos juntos, en un pedazo de manta de cielo. Amarre con un cordoncito los extremos del envoltorio de manta de cielo.
2. Ponga a hervir 2 tazas de agua en una cacerola donde quepa, sin doblarse, el paquete de pescado. Agregue al agua el ajo, el poro, la sal y la hoja de laurel. Cuando el agua empiece a hervir, baje el fuego hasta que el agua hierva más suavemente, casi sin que se note. Meta entonces el paquete de pescado, tape la cacerola y deje que el pescado se cueza a razón de 6 minutos por cada 1/2 kilo. Al cabo de ese tiempo, apague el fuego y deje que el pescado repose en el caldo mientras usted prepara la salsa.
3. Lave perfectamente la hierbabuena con agua fría y ponga a desinfectar, luego píquela finamente, ralle el jengibre y exprima 1/2 limón hasta conseguir la cucharadita de jugo que necesita. Ponga todos los ingredientes en un frasco limpio con tapa y agítelo enérgicamente.
4. Saque el paquete de manta de cielo, ábralo y pase los filetes de pescado, con cuidado de no romperlos, a un platón extendido; báñelos con la salsa de hierbabuena y llévelos a la mesa, puede acompañar con papas al vapor.