• 2 tazas de frijoles cocidos con su caldo
  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 jitomate grande, muy rojo
  • 1/4 de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/4 de taza de aceite
  • 1 cucharada de consomé de pollo granulado
  • 50 g de queso añejo desmoronado

1. Muela los frijoles con su caldo en la licuadora hasta formar una pasta y reserve.

2. Licue juntos el jitomate, la cebolla y el ajo. Caliente el aceite en un sartén y fría lo licuado hasta que el aceite se separe del jitomate.

3. Añada en ese momento la pasta de frijoles y el consomé de pollo y revuelva la mezcla hasta que empiece a despegarse de los lados del sartén.

4. Sacuda el sartén hacia adelante y hacia atrás para formar el clásico molotito.

5. Pase los frijoles refritos a un platoncito y espolvoréeles el queso desmoronado.