• 1 lechuga romanita mediana
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de vinagre de vino (blanco o tinto)
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Una pizca de pimienta negra molida

1. Quítele a la lechuga las hojas maltratadas o manchadas.

2. Corte la lechuga en pedazos de tamaño mediano y lávela en un tazón grande con agua fría.

3. Enjuáuguela perfectamente y desinfecte según instrucciones de su producto para desinfectar.

4. Al tiempo estipulado por el fabricante de su desinfectante, sáquela, escúrrala perfectamente y pásela a una ensaladera.

5. Eche en un frasco el aceite de oliva, el vinagre, la sal y la pimienta. Tape el frasco y agítelo enérgicamente para que se mezclen bien los ingredientes.

6. Bañe la lechuga con este aderezo.