• 1/2 kg de ejotes muy frescos
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 4 huevos
  • 3 cucharadas de aceite

1. Corte los extremos de los ejotes y deséchelos.

2. Corte los ejotes en pedazos de unos 2 cm de largo.

3. Ponga a hervir en una cacerola 4 tazas de agua con la sal; cuando empiece a hervir, eche en ella los ejotes, baje un poco el fuego y deje que se cuezan 1/2 hora, o hasta que estén blandos.

4. Sáquelos entonces y déjelos escurrir en un colador.

5. Bata los huevos en un tazón con una pizca de sal; agrégueles los ejotes cocidos y bien escurridos.

6. Caliente en un sartén las 3 cucharadas de aceite y échele los huevos con los ejotes, moviéndolos constantemente para que el huevo no se reseque demasiado ni, mucho menos, se dore.

7. Pase los ejotes con huevo a un platón y lleve a la mesa.