• 6 chiles poblanos grandes
  • 500 g de queso Oaxaca (o cualquier otro que gratine)
  • 1 chorizo grande, de buena calidad

1. Limpie los chiles con un trapo húmedo, hágales un corte pequeño y con cuidado desprenda todas las semillas.

2. Póngalos de uno en uno bajo el chorro del agua fría, para que se salgan todas las semillas.

3. Ralle el queso. Reserve.

4. En un sartén chico eche 1 cucharada de aceite y fría en él, muy ligeramente, el chorizo.

5. Revuelva el chorizo frito con el queso rallado. Rellene los chiles con la mezcla de queso y chorizo, teniendo mucho cuidado de no romper los chiles.

6. Envuelva después cada chile en papel de aluminio y prenda el horno a 200° C (390° F).

7. Acomode los chiles en una lámina para galletas y métalos al horno. Saque los chiles al cabo de 25 minutos y llévelos a la mesa, sin quitarles el papel aluminio y acompañados de frijolitos.