• 12 calabacitas redondas, de unos 5 cm de diámetro
  • 1/4 de kg de carne de puerco o de res molida
  • 1 kg de jitomates muy maduros
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de perejil finamente picado
  • 8 aceitunas deshuesadas y picadas
  • 1/2 cebolla
  • 6 alcaparras
  • 5 rebanadas de tocino finamente picadas
  • 1/4 de taza de aceite
  • 2 chiles anchos, desvenados y sin semillas
  • 2 cucharadas de consomé de res granulado o puede usar simplemente sal.

1. Ponga a cocer las calabacitas en 8 tazas de agua, hasta que estén cocidas pero firmes y enteras. Tenga cuidado de que no se le sobrecuecen. En cuanto estén en su punto sáquelas y póngalas en un platoncito a escurrir y a enfriar, reservándolas.

2. En lo que se cuecen las calabacitas, fría muy ligeramente los chiles y póngalos a cocer en 1 taza de agua unos 5 minutos, o hasta que estén muy blandos.

3. Licue juntos los jitomates, la cebolla, los ajos y los chiles con su agua de cocción.

4. Ponga a calentar el aceite en un sartén y fría el tocino y una cuarta parte de lo licuado. Cuando este recaudo esté muy bien sazonado, agréguele la carne molida, las aceitunas, las alcaparras, el perejil y 1 cucharada de consomé. Deje que el picadillo se cueza hasta que esté casi seco.

5. Mientras se cocina el picadillo, caliente el resto del aceite en una cacerola y fría en él, hasta que se sazone, el resto de lo que licuó (si se pone muy espeso, añádale un poco de agua caliente). Agréguele el consomé restante. Reserve.

6. Corte una tapita a las calabacitas de la parte superior y con mucho cuidado sáqueles las semillas y rellene las calabacitas con el picadillo, dejando que éste forme un copete.

7. Pase las calabacitas rellenas a un molde de vidrio refractario; deben quedar bien asentadas. Agregue entonces la salsa que reservó y métalas al horno a temperatura muy baja (100° C o 212° F), para que se conserven calientes hasta el momento de servir.

8. Si las va a servir inmediatamente, sólo báñelas con la salsa caliente, al momento de colocarlas en cada plato.