• 1 ramo de acelgas
  • 1 cucharada de cebolla picada
  • 7 huevos
  • Una pizca de pimienta blanca molida
  • Sal
  • 3 cucharadas de aceite

1. Corte y deseche las puntas de los tallos de las acelgas. Lave estas perfectamente con agua fría y córtelas en pedazos pequeños.

2. Ponga a hervir por 5 minutos las acelgas en una cacerola con 3 tazas de agua y una pizca de sal.

3. Saque y deje escurrir las acelgas en un colador. Cuando estén casi frías, escúrralas aún más apretándolas con las manos.

4. Bata en un tazón los huevos con la sal y la pimienta.

5. Añada las acelgas a los huevos en forma envolvente.

6. Ponga a calentar la mitad del aceite en un sartén de unos 25 cm de diámetro y con recubrimiento antiadherente y sancoche la cebolla, sáquela y añádasela a la mezcla de huevos y acelgas.

7. Agregue al sartén la mezcla anterior y a fuego bajo deje que se cuaje la mitad de abajo de la torta.

8. En ese momento tape el sartén con una tapadera un poco más grande que él; sostenga con la mano izquierda la tapadera contra el sartén y con la mano derecha ( o al revés, según a ud le parezca más fácil) agarre firmemente el mango del sartén. Con un solo movimiento, voltee el sartén sin soltar la tapadera, de manera que la tortilla quede sobre la tapadera.

9. Vuelva a poner el sartén al fuego y échele el aceite restante; en cuanto se caliente un poco, deslice la torta al sartén de manera que la parte que ya está cuajada quede hacia arriba.

10. Deje que cuaje completamente unos 3 o 4 minutos. Pásela a un platón redondo y llévela a la mesa.