• 2 pepinos de tamaño mediano lavados y desinfectados
  • El jugo colado de 2 limones
  • Azúcar al gusto (o una pizca de sal)
  • Cubitos de hielo

1. Corte los dos extremos de cada pepino y frote varias veces la tapita que cortó contra la superficie cortada del pepino, hasta que se produzca una especie como de espuma; se dice que al hacer esto el pepino no amarga. Después corte los pepinos en pedazos. Exprima los limones para sacarles el jugo y cuele.
2. Licue los pedazos de pepino con el jugo de limón y 4 tazas de agua. Cuele lo licuado a una jarra y añádale agua hasta completar 2 litros de refresco. Endulce al gusto y agregue unos cubitos de hielo, puede decorar con una hojita de hierbabuena previamente lavada y desinfectada.