• 2 manzanas rayadas (starking) de buen tamaño
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 3/4 de taza de azúcar
  • Cubitos de hielo

1. Lave las manzanas perfectamente y séquelas.

2. Córtelas en cuartos y quíteles la parte correspondiente al corazón.

3. Licue las manzanas con 4 tazas de agua.

4. Cuele el licuado a una jarra.

5. Pele la raíz de jengibre y rállela con el lado más fino del rallador, hasta obtener una cucharadita.

6. Agregue al agua de manzana que tiene en la jarra el jengibre rallado, el azúcar y agua suficiente para completar 2 litros de refresco.

7. Revuelva el líquido hasta que se disuelva totalmente el azúcar.

8. Enfríe en el refrigerador o bien, añada unos cubitos de hielo.

9. Vuelva a revolver el refresco antes de servirlo, porque la pulpa de la manzana tiende a subir a la superficie.