• 2 rebanadas gruesas de piña
  • 2 tallos de apio con hojas
  • 3/4 de taza de azúcar
  • Cubitos de hielo

1. Lave el apio perfectamente y póngalo a desinfectar siguiendo las instrucciones a su producto.

2. Mientras se desinfecta el apio, lave con un cepillito perfectamente la piña, escúrrala y séquela.

3. Parta 2 rebanadas a la piña y retire la cáscara, cuidando de aprovechar la mayor cantidad de pulpa.

4. Parta el apio en pedazos y ponga a licuarlos junto con la piña y 4 tazas de agua.

5. Cuele el licuado a una jarra de vidrio, agréguele 4 tazas más de agua y el azúcar.

6. Revuelva el refresco con una cuchara larga hasta que se disuelva por completo el azúcar.

7. Añada los hielos y sirva el agua, que es sabrosísima.